
El mecenazgo tecnológico hoy: el Tax Lease como motor de la innovación
Como vimos en la primera parte dedicada a la historia del mecenazgo tecnológico, este modelo ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta estratégica para la financiación de la innovación. Su máxima expresión actual es el Tax Lease de I+D+i, un modelo que conecta proyectos tecnológicos, inversión privada e incentivos fiscales.
¿Qué es el Tax Lease de I+D+i dentro del mecenazgo tecnológico?
El Tax Lease de I+D+i es un modelo de financiación de proyectos de investigación, desarrollo e innovación que permite que empresas o inversores privados participen en proyectos tecnológicos a cambio de un retorno ligado a los incentivos fiscales generados.
De forma simplificada, el esquema funciona así:
- Una entidad desarrolla un proyecto de I+D+i.
- Ese proyecto genera derechos fiscales reconocidos por la normativa.
- Inversores externos aportan financiación.
- A cambio, acceden a esos incentivos fiscales, obteniendo una rentabilidad.
- La empresa innovadora recibe financiación no dilutiva, no retornable y sin avales.
Este modelo crea un ecosistema de colaboración donde empresas innovadoras, inversores y sociedad salen beneficiados.
La evolución del mecenazgo tecnológico hacia un modelo estratégico
Con el tiempo, el mecenazgo tecnológico ha pasado de ser una solución puntual para consolidarse como una herramienta estructural de financiación de la innovación.
Este proceso ha ido acompañado de avances clave:
- Sistemas de certificación de proyectos de I+D+i que validan la naturaleza innovadora de los proyectos.
- Mecanismos de control y transparencia que refuerzan la seguridad jurídica.
- Estructuras jurídicas especializadas diseñadas para canalizar inversión de forma eficiente.
Todo ello ha permitido que el Tax Lease gane legitimidad y confianza, tanto por parte de las empresas innovadoras como de los inversores.
Aplicaciones actuales del mecenazgo tecnológico
Hoy, el mecenazgo tecnológico se aplica en sectores estratégicos como:
- Tecnología industrial y manufactura avanzada
- Software, inteligencia artificial y digitalización
- Biotecnología y salud
- Energía, sostenibilidad y economía verde
Es especialmente relevante su papel para empresas innovadoras que crecen rápido, pero que aún no generan beneficios suficientes para aprovechar directamente los incentivos fiscales.
Frente a otras alternativas, este modelo destaca por ofrecer agilidad, menor dependencia de subvenciones, capacidad para reducir el riesgo financiero y escalar proyectos tecnológicos.
Por qué el Tax Lease es clave para el futuro de la I+D+i
El impacto del Tax Lease va mucho más allá de la fiscalidad:
- Impulsa innovación real, evitando que proyectos se queden en fases tempranas.
- Activa inversión privada hacia actividades estratégicas.
- Conecta ciencia y mercado, facilitando la transferencia de conocimiento.
- Genera empleo cualificado en ciencia y tecnología.
- Refuerza la competitividad del tejido productivo.
En un contexto de digitalización acelerada y transición ecológica, el Tax Lease se consolida como una palanca clave de transformación económica.
El futuro del Tax Lease en I+D+i
Desde sus raíces en el mecenazgo clásico hasta su forma actual como instrumento financiero-fiscal avanzado, el mecenazgo tecnológico ha demostrado ser una herramienta eficaz para impulsar la innovación y movilizar inversión privada.
Para profundizar en este enfoque, resulta especialmente recomendable el libro La constante evolución del REF. Historia, contexto y futuro de Canarias: noveno volumen de la Colección Cátedra del REF de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. En esta obra colectiva, Asunción Martín Sobrino, directora general de Kaudal, participa como autora del capítulo “Mecenazgo Tecnológico”, junto a Alfonso Rosillo, inspector de Hacienda del Estado, donde se analiza con rigor cómo los incentivos fiscales a la I+D+i pueden convertirse en una auténtica palanca de financiación de la innovación.